Libertad de prensa y acceso a los medios
- Miércoles 27 de Julio de 2011 00:00
- Escrito por TocaActuar
No lo desperdicies. Torpeza - atribución: Daniel Manzano - http://www.flickr.com/photos/achilles77/5481174781/Hace unas semanas vimos armarse tremendo alboroto cuando un columnista obtuso sacó a relucir su cobre discriminador hacia las mujeres. No tardaron en oirse voces de indignación, que pedían su expulsión del medio en que publicara sus insensateces. Igual de fuerte se expresaron quienes sostienen que la libertad de emisión del pensamiento es sacrosanta: si no se deja hablar al torpe y al fuerte, ¿cómo se habrá de proteger la voz del débil? Acisclo Valladares, sin ser quizá el defensor más desinteresado, precisó bien el problema. Ante la barbaridad de un columnista podrán valer las críticas en respuesta, e incluso la acción ante los tribunales, pero no la inquisición “preventiva” que cierre las oportunidades de hablar.
El caso me vino de nuevo a la mente hace unos días, al ver un par de artículos que son muestras de torpeza canalizada en el ejercicio del derecho a la libre expresión. En la primera nota, el autor hacía referencia a la firma de la paz, alegando que “ se forzó a los militares a firmar una paz poco honorable”. Me preguntaba yo, ¿cuál honor, en un ejército que tuvo un papel tan grande en la muerte de centenares de miles de guatemaltecos, y que con ello no hacía sino poner la tapa al pomo de un siglo de no luchar contra nadie excepto su propio pueblo? El segundo artículo iba por el mismo camino de la sinrazón, empezando por decir que: “Los impuestos, como los conocemos, son una forma de robo”. Con semejante barbaridad el autor confundía la desagradable pero inevitable responsabilidad de contribuir al fisco y al bien común - una práctica necesaria - con la innecesaria e inútil práctica del robo, que debe ser perseguida y castigada. A veces asombra que sea posible poner tantas tonteras juntas. Sin embargo, es poco precio a pagar por asegurar el espacio público para la voz de todos... ¿o no?
No basta con formalizar el derecho si no se asegura que todos lo puedan ejercer.
La respuesta es sí, y siempre sí: debemos garantizar la libertad de expresión. Pero el asunto es más complicado de lo que parece, pues no basta con formalizar el derecho de manera general, si no se asegura que todos los miembros de esta sociedad desigual lo puedan ejercer. Apenas como ensayo, revise hoy las páginas editoriales de los medios impresos. ¿Son los apellidos que allí se muestran una representación equitativa de la diversidad cultural de Guatemala? Pregúntese cómo llegaron dichas personas a tener acceso a una columna. Más aún, si una fracción aún considerable de la población guatemalteca no sabe leer ni escribir, ¿cómo se hará escuchar? Ser analfabeta o tener poca instrucción, no significa que se carezca de derechos, menos aún que no se tengan ideas y opiniones valiosas acerca de la vida en sociedad. Sin embargo, ser analfabeta hace casi imposible ejercitar el derecho a la libre expresión, y ser pobre, aún siendo letrado, establece una barrera casi infraqueable para expresarse en los medios.
Nos corresponde, entonces, trabajar muy duro por dar voz al que no la tiene, empezando con procurar la educación para todas y todos.
Agregue esta página a sus favoritos
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

















