Después de la reforma tributaria
- Viernes 17 de Febrero de 2012 17:58
- Escrito por Jonathan Menkos en jonathanmenkos.com
Bueno, aún la sociedad no ha tenido acceso a la recién aprobada Ley de Actualización Tributaria. Pronto se publicará en el Diario de Centroamérica y podremos analizar lo que quedó y lo que fue modificado de la iniciativa enviada por el Ejecutivo. En todo caso, se debe reconocer que la modernización del ISR, parte medular de la reforma, es un paso en la dirección apropiada para mejorar la recaudación de este impuesto. ¡Avanzamos cuarenta años!
Recordando los esfuerzos del gobierno anterior, resulta claro como la diferencia entre la aprobación o no de una reforma tributaria bastante similar, tiene relación con tres elementos que pudimos observar en estas semanas. Primero, el apoyo decidido y enfático del presidente hacia su ministro de Finanzas. Esa alineación con la que se abordó el tema permitió que la reforma fuera entendida como un punto fundamental en la agenda oficial.
Por otro lado, jugó un papel importante la menor beligerancia a la reforma tributaria observada por los sectores económicos tradicionales y explicada, en buena medida, por un mayor grado de afinidad hacia el partido oficial y, probablemente, por la capacidad que tuvieron estos sectores de negociar una reforma que aunque les hará pagar un poco más (¡Ojalá!) y les aumentará los controles, dejó con menos brillos aspectos medulares como el de renta mundial o precios de transferencia. Finalmente, los patriotas han contado y, sabiamente han aprendido, del camino recorrido por el gobierno uneísta. Mucho del contenido de la reforma se discutió desde 2008 en el Congreso, pero en aquel entonces, los dos primeros elementos obraban en contra de la reforma.
Se debe reconocer que la modernización del ISR, parte medular de la reforma, es un paso en la dirección apropiada para mejorar la recaudación de este impuesto.
Y ahora qué toca, se preguntará usted. A mi juicio toca estar vigilantes a los cambios que se den en la Superintendencia de Administración Tributaria. Si llegara ahí otro Abadío o algún mañoso de esa calaña, de poco serviría lo ganado en materia legal. La SAT debe ser una institución a prueba de manoseos y, para que esté a la altura de sus responsabilidades sociales, debe tener tanta autonomía de los políticos como de los empresarios.
Ahora también nos toca empujar que el aumento en las regalías de las mineras no sea administrado bajo el formato de limosna como se pretende en la actualidad. Por otro lado, debemos normar impuestos particulares para sectores económicos pujantes, como las telefónicas y los exportadores de azúcar, café y cardamomo, entre otros. Toca también debatir sobre los enormes privilegios fiscales que tienen grupos de empresas, como las maquilas y las zonas francas.
Un país distinto requiere una política fiscal diferente. Si usted y yo, los ciudadanos, en la promoción de la justicia tributaria, vamos a pagar más impuestos, ¿Por qué no han de pagar más los eternos privilegiados del Estado? ¡Toca seguir avanzando en la justicia tributaria de Guatemala!
Original en jonathanmenkos.com
| < Anterior | Siguiente > |
|---|










