El inconsciente colectivo guatemalteco
- Lunes 05 de Septiembre de 2011 00:00
- Escrito por Walter Flores
¿Por allí entrarán o saldrán las ideas? - http://www.flickr.com/photos/kendrick/310458461/El inconsciente colectivo es un concepto desarrollado por el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung. En su teoría, Jung establece que existe un lenguaje común a los seres humanos de todos los tiempos y lugares del mundo. Dicho lenguaje aparece de forma innata en la estructura cerebral de cada individuo. A través del mismo se expresan contenidos que están más allá de la razón.
Este concepto, complejo y especializado, fue llevado a la cultura popular por Charly García, un artista de rock argentino. Su canción Inconsciente Colectivo, escrita hacia el final de la dictadura argentina, refleja la tensión y la injusticia social durante dicho periodo. El estribillo: mama la libertad/ siempre la llevarás dentro del corazón/ te pueden corromper/ te puedes olvidar/ pero ella siempre está/, refleja la idea de la permanencia de la libertad a través del inconsciente colectivo.
Traigo lo anterior a colación porque muchas veces, reflexionando sobre Guatemala y los guatemaltecos, se me ocurre que debe existir un “inconsciente colectivo chapín” a través del cual expresamos contenidos que están más allá de la razón y que todos entendemos, al punto de parecer parte de un código innato de los chapines.
Uno de los rasgos más pronunciados de ese inconsciente colectivo chapín es el doble discurso y hacer exactamente (o casi) lo opuesto de lo que decimos que vamos a hacer. La época electoral es propicia para revelar esto. Por ejemplo, en los meses previos a que el Tribunal Supremo Electoral convocara a elecciones, ya teníamos una buena cantidad de partidos haciendo campaña política ilegal (curiosamente los mismos que van punteando en las encuestas). Los editorialistas y columnistas de los principales medios de comunicación escrita se rasgaban las vestiduras condenando la campaña ilegal anticipada. Sin embargo, en esos mismos periódicos aparecían a página completa y full color, los desplegados de los partidos políticos que se estaba condenando.
En los programas radiales de análisis político y noticioso sucedía un tanto igual. Mientras en los programas se analizaba y condenaba el irrespeto de los partidos políticos a la ley electoral, cada vez que decían “vamos a un corte y enseguida regresamos”, inmediatamente pasaban los jingles y todo el resto de publicidad de los partidos políticos que se estaba criticando.
Si los medios de comunicación escritos y radiales fueran consecuentes, no hubieran aceptado ninguna publicidad ilegal de los partidos políticos.
Este doble discurso seguramente tiene un efecto perverso en nuestra psique. Imagino que a nivel subliminal se refuerza la idea de que funcionar bajo una doble moral es aceptable, pues no nos inmutamos ante ello. Alguien podrá decir que los editorialistas sí tiene responsabilidad pero no los columnistas, pues ellos no tienen poder sobre los dueños de los periódicos. Probablemente así sea, pero por lo menos hubieran utilizado sus columnas para denunciar esa doble moral de los medios de comunicación.
Si los medios de comunicación escritos y radiales fueran consecuentes, no hubieran aceptado ninguna publicidad ilegal de los partidos políticos. Pero ha sido todo lo contrario, se han estado peleando a brazo partido los cientos de millones de quetzales que representa la propaganda política.
Y los ciudadanos de a pie, ¿qué responsabilidad tenemos? En lo personal se me ocurre que, para empezar, no voy a renovar las suscripciones a los medios escritos que llegan a mi casa. Pero antes de ello, debo encontrar la forma para que dichos medios se enteren de la razón por la que estoy cancelando mi suscripción. Quiero que sepan que me disgusta la forma en que han estado reproduciendo los aspectos negativos del inconsciente colectivo guatemalteco.
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